Puedes disfrutar la vida de lejos.
Puedes mirar las cosas pero no probarlas.
Puedes acariciar a la madre con los ojos.

No puedes tocar estos fantasmas.

Quien bien te quiere, te quiere libre.

martes, 24 de enero de 2012

Morada de espejos viejos.

No vengas a pedirme la luna,
que luego nos quedamos a oscuras
y no sé que hacer
con tanto sitio entre tu y yo.

No digas que no sabes de torturas
cuando nos hemos jugado la piel;
enredándonos las piernas,
compartiendo torpes las lenguas.

En la morada de tus espejos
ya no me reflejo, brillante.

Nerviosos escondemos nuestros escondites
y atentos nos evitamos la mirada.



Que no te extrañe

Si me ensucia la locura,
olvídate de mis modales.
Provocaré todo lo que duerma
bajo tus costuras de lunares.

Y si no retiro la piel
es porque quiero quemarme
no hay mejor cicatriz
que la que después de cien años
arde.

Que si a mi boca
le regalabas esencia
de escondite cobarde
no te extrañe,
que me robe los versos
un golpe de aire.

Que si a mis ojos los retabas
a encontrarte bailando
en las pupilas de otro,
no te extrañe
que pierda sentido el sentido,
no te extrañe.

martes, 17 de enero de 2012

Dónde germina la duda.

Devora los muros construidos,
con la sangre y el pan de nuestros hermanos
o sólo seremos muertos en cadena
condenados a ver el tiempo pasar.

Todos los ídolos perecerán algún día
sin excepción alguna.
Sólo las ideas y el mal que engendran
los hombres,
les sobreviven.






jueves, 29 de diciembre de 2011

folie a trois (salirse del surco)

Me encontraba en una situación confusa; cómo cuando observas el horizonte y aparece un caminante del cual no sabes si se aleja o es la persona que estabas esperando. Sólo tenía una cosa en mente : salir corriendo. Pero...¿ en que dirección? Pensaba que sólo podía salir corriendo con el miedo apretado en un puño o salir disparada en dirección contraría a la eternidad. Morir y dejar de hacerlo me asustaban por igual.

Todo mi pensamiento se encerraba en la prisión invisible de la muerte y si intentaba zafarme me quemaban las manos los barrotes, barrotes y garrotes hechos de miedo y furia, rabia y odio controlados por el amo que me sometía. Decidí rebelarme contra el destino.

Creé un nuevo camino. Un camino al que no iba a dotar de nombre, sólo a caminarlo. Unos quisieron llamarle utopía, otros confundían mi criterio con una locura ligera. ¿Qué más da? Todo el mundo pierde el tiempo, yo elegí perderlo así. Siempre es bueno perder el tiempo, por un agujero en el bolsillo y sembrar la tierra con él, en pocos meses será la prueba de tu cordura.

Matar y dar vida no son puntos tan opuestos ya , pues la vida que hoy se nos otorga sólo tiene sentido si alcanzamos la muerte. La muerte es sólo una consecuencia del nacimiento, la muerte está sobrevalorada, comercializada, divina muñeca de un despampanante escaparate.

Os preguntareis que hice con los dos caminos restantes... Dejé que siguieran en pie por un tiempo, primero los abandonaron los locos como yo que se refugiaron en un castillo al pie de nuestro camino, después aparecieron algunas familias y finalmente aquellos dos caminos fueron destruidos por el viento y el agua que consumieron la fina arena esclava que los definía. La alternativa construida entre todos nos salvó de las mazmorras.

Si un perro se rasca es porque algo le pica,
si todos los días te pesan los pies es porque algo arrastras,
si ya no sabes dónde está el límite del bien es que eres humano,
si desapareces y te nublas un rato,
tranquilo,
el Sol seguirá esperando.



miércoles, 21 de diciembre de 2011

Te debo un favor.

Si yo supiera que tu puedes,
me daría entera
cómo se dan las olas a la orilla,
como se da la muerte a la eternidad.

Pero tu no podrías
amarme
y dejarme en libertad.

Pronto me harías reina,
sería diosa pagana
sería presa
de una dulce azada
pero sería un cárcel al fin y al cabo.

Porque tu no reconoces que mis dedos
puedan formar el puño de la lucha.
Porque no entenderías que me fuera mañana,
a conquistar el tiempo.

Tu que no puedes,
a ti,
no puedo darme
más que en abrazos y sentimientos
conceptuales.

No puedo traicionarte
negando mi naturaleza
que es tan inconstante y veleta
que parece nacida
de la muerte de un cometa.

Si se abre la jaula...

"Creer es muy monótono, la duda es apasionante" Oscar Wilde.


Nos empujaron por las escaleras, nos precipitaron al vacío. No les culpo, aquel que no ha saltado al abismo no conoce el frío de su caída. Nos acorralaron, ahogando todo pequeño mecanismo de esperanza. Solos, aislados, sintiendo la soledad bailar entre los dedos , sintiendo todo aquello que había sido desterrado entre nuestros cabellos. Detenido el tiempo, sólo nos acompañaba el horizonte. Frágil y esquivo , telón de fondo, meta inamovible.

El rojo de nuestros corazones danzaba a saltos indiscretos entre amarillos y naranjas pero nunca dudaba de su causa ni daba un paso atrás.

No acusamos a los que desconocen pues la ignorancia es casi un hábitat en el que se vive sin pesadumbre pero para nosotros el conocimiento era una mujer astuta y sensual a la que le ardían las caderas y nosotros seguíamos sus ojos de luz entusiasmados.
El paisaje era soñoliento, sin estación alguna, pero alimentaba el alma, los pozos de vida se difuminaban con la nada y nosotros nos dejábamos atrapar por la tierra. El aire nos azotaba, cercando nos en la tempestad, pero nosotros sólo eramos sombras risueñas que iluminaban las estrellas por casualidad.

Vencimos el miedo y fuimos libres. No temíamos a los ídolos ni las quimeras. Nos gustó saltar y lo hicimos repetidas veces. Encontramos el sentido en caer constantemente al vacío, la estabilidad ya no satisfacía la gravedad de nuestros pies, disfrutábamos de la belleza salvaje de la incertidumbre, la duda era nuestro estigma y nos perseguía por los páramos, por las montañas, cuando entrábamos al mar, haciéndonos cosquillas.

Un día nos dijeron que habían desaparecido todos los abismos, que se habían construido puentes y escaleras, que habían venido a buscarnos para que jamás volviéramos a sufrir el desafío constante, nos dijeron que ya no teníamos que tener miedo porque iban a regalarnos la vida, metieron en las cárceles a nuestros desafíos, nuestras incertidumbres, encerraron a la duda para que no nos matara de risa y encadenaron los libros a merced de un cerbero. Nunca volveríamos a caer.

Quisieron sembrar en nosotros la certeza, quisieron atarnos y dejarnos quietos sin nada que cuestionar, quisieron convertirnos en isla pero sin mar, quisieron que fuéramos eco de sus doctrinas, intentaron convencernos del poder del cielo pero para entonces; nosotros ya sabíamos volar.




Salimos corriendo; nuestro objetivo era simple:
Queríamos quemarnos a solas y que el fuego que consumía nuestros cuerpos deslumbrara al mundo.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Kambalaya

Vivo esperando que esto estalle,
en un descosido,
en la puerta del vecino
en cualquiera de las calles.

Vivo esperando que se pongan
las últimas cartas
sobre la mesa
esperando que se produzca
la primavera de tu cabeza.

Vivo esperando y construyendo
porque esperar destruyendo
es la empresa del odio
y el odio
es el arma blanca del miedo.