Trepitjo amb el dit,
el melic de L'oblit.
I assenyalo
l'ombra verda
de les teves esperances.
Ets la veu tendre
que dona valor
I temprança
per a la revolta.
No son pas els dubtes
els que em criden de nit
si a cada acció que fem
en diem profit.
Jo desitjo les flames
d'una noia alegre
a les ciutats que
encara son dormint,
trobo a faltar
tots els somriures
quan no hi ha son
a mitja nit.
Jo no en sé pas
de romandre sota
el braç de l'Estat.
Aquesta ciutat ha de vèncer
els autoritaris malparits,
I de la meva veu
i la teva veu tendre
en farem
el ventre
que haurà de resistir.
Puedes disfrutar la vida de lejos.
Puedes mirar las cosas pero no probarlas.
Puedes acariciar a la madre con los ojos.
No puedes tocar estos fantasmas.
Quien bien te quiere, te quiere libre.
miércoles, 27 de febrero de 2013
martes, 26 de febrero de 2013
Decidida recién nacida
Antes de irme
voy a abrir todas las puertas
que no quede una vuelta
que deber a la vida.
Antes de irme,
buscaré mi calma en la carne,
en los cuadernos
y en el alma firme.
No tengo alas para irme,
ni tiempo para volver,
estoy dónde quise quedarme
para ser.
Seré,
me cansé de decir yo soy.
Seré y seré
sin esconder el miedo
debajo del nombre.
Pero antes de irme
yo aquí me quedo
-decidida recién nacida-
esperando la primavera.
voy a abrir todas las puertas
que no quede una vuelta
que deber a la vida.
Antes de irme,
buscaré mi calma en la carne,
en los cuadernos
y en el alma firme.
No tengo alas para irme,
ni tiempo para volver,
estoy dónde quise quedarme
para ser.
Seré,
me cansé de decir yo soy.
Seré y seré
sin esconder el miedo
debajo del nombre.
Pero antes de irme
yo aquí me quedo
-decidida recién nacida-
esperando la primavera.
sábado, 23 de febrero de 2013
Respirar corto
La voluntad imperfecta
Respirar corto,
respirar largo,
no es lo mismo.
Respirar largo
para el que no
espera nada.
Y cree que
en el retrato
obtendrá el relato
del movimiento.
Respira largo
el que alcanza
antes de llegar
el que afirma haber sido
sin querer volver a ser.
Respirar corto,
respirar largo,
no es lo mismo.
La voluntad es imperfecta
en quien respira corto.
Es quien vive
sin buscar la meta
que nombró un profeta,
respira corto
quien espera
y para quien llegar
es sólo el sitio
dónde dejar su maleta.
Respirar corto,
respirar largo,
no es lo mismo.
Respirar largo
para el que no
espera nada.
Y cree que
en el retrato
obtendrá el relato
del movimiento.
Respira largo
el que alcanza
antes de llegar
el que afirma haber sido
sin querer volver a ser.
Respirar corto,
respirar largo,
no es lo mismo.
La voluntad es imperfecta
en quien respira corto.
Es quien vive
sin buscar la meta
que nombró un profeta,
respira corto
quien espera
y para quien llegar
es sólo el sitio
dónde dejar su maleta.
Los amigos
Yo soy de la alameda
y sólo la luna puede callarme,
-que sepan,
estoy dentro de la tierra
les costará desterrarme.
Yo, renuncio pronto a sus fronteras
y comparto las aceras,
Yo, llevo conmigo el olvido
por que es principio y fin
de los poetas.
Yo sobrevivo a las tristezas
de una muerte sin testigos
por dos grandes motivos:
vivo en mis amigos,
y cultivo palabras sinceras.
y sólo la luna puede callarme,
-que sepan,
estoy dentro de la tierra
les costará desterrarme.
Yo, renuncio pronto a sus fronteras
y comparto las aceras,
Yo, llevo conmigo el olvido
por que es principio y fin
de los poetas.
Yo sobrevivo a las tristezas
de una muerte sin testigos
por dos grandes motivos:
vivo en mis amigos,
y cultivo palabras sinceras.
Parece que
Parece que
no hay silencio
para esta noche,
y el mar de plata
no vuelve a la orilla.
Sabes que
en este invierno
de cortos días
ya viene y va
para ti
mi compañía.
Hay mucho de mi,
hecho contigo.
no hay silencio
para esta noche,
y el mar de plata
no vuelve a la orilla.
Sabes que
en este invierno
de cortos días
ya viene y va
para ti
mi compañía.
Hay mucho de mi,
hecho contigo.
miércoles, 6 de febrero de 2013
Ojos en la vía pública.
Las calles son el reflejo de nuestras sociedades. Las calles ganan y pierden con nosotros, viven o mueren según nuestros pasos, dibujan soledad y abandono o bien, resucitan con una calzada atenta y nuestros paseos armoniosos.
El hecho de caminar y discurrir, avanzar por las calles asfaltadas de estas nuestras ciudades proporcionan una información vital para aquel o aquella que quiera conocerse incluso a si mismx. Con el contexto social, económico y político que nos ocupa ahora todas las cabeceras de los periódicos y se extiende por las redes sociales no podíamos más que esperar que nuestras calles fueran espejos de miseria y despojos del capitalismo.
Cada vez son más aquellxs que desatendidxs y desafortunadxs han suspendido su vida de "masa" y han pasado al umbral de la pobreza. Cada vez es más cotidiana la imagen de la pérdida, el abandono, el hambre y la desesperanza. Cada vez las calles a cojen a más gente con el estómago vacío y con manos cómo único recipiente.
Ante esto, es también observable nuestra reacción. El hecho es que aquellas personas que nos demandan, que buscan ser socorridas son barridas por nuestra conciencia. Pasamos la mirada por encima de sus cabezas pero no posamos sus ojos sobre los nuestros. A la pobreza y a la vejez no se la mira a la cara. Como si su presencia en el mundo no hubiera valido ni ahora ni nunca: los borramos, les regalamos el olvido y seguimos paseando esperando llegar a casa, al trabajo o a cualquier sitio lejos de ese macabro retrato de quien podría ser unx mismx.
Porque bien sabemos que ellxs no son los auténticos responsables de su situación, en tanto que su único delito fue "fracasar" en la cadena vital que nos marcaron: quizá ellxs también quisieron un monovolumen familiar y pidieron crédito, quizá ellxs también estudiaron en estas nuestras universidades cada vez menos públicas, quizá ellxs también quisieron consumir las mejores drogas o salir de este enjambre llamado España para ver otras colmenas. Su juego no es más sucio que el nuestro, sus decisiones no son más maliciosas que las nuestras, su dignidad no es más baja que la nuestra.
Y sin embargo, como dioses elevados que liquidan las faltas consolamos nuestra falta de humanismo con prejuicios y motivos industrial mente preparados para la vida pública, para tapar la vida que hay realmente dónde acaban los escaparates.
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