Puedes disfrutar la vida de lejos.
Puedes mirar las cosas pero no probarlas.
Puedes acariciar a la madre con los ojos.

No puedes tocar estos fantasmas.

Quien bien te quiere, te quiere libre.

jueves, 3 de noviembre de 2011

A las chicas hay que hacerlas vibrar.

+A ver, me besas me miras y me haces creer que el mundo es mío y luego me dejas, o ni si quiera eso, no me das explicación alguna. Te vas, te vas de tu própia casa y me dejas aquí, luego vuelves te sientas en el sofa y me das un abrazo. Cojes el periódico y te pones a leer, sin las gafas. ¿Qué cojones te pasa?

-Tú me pasas.

+Tu problema es que no sabes lo que quieres. Aparecen y desaparecen personas de tu vida como si fuera una partida de parchís. ¿Sabes lo que creo? Que estás tan asustada como yo. Que no sabes cómo ni con que pretexto echarme de tu casa y romper con esto porque tienes miedo. Un miedo atroz que yo no sé ver, pero estás horrorizada y eso sí lo veo en tus ojos. Yo también lo estoy, porqué no sé que hacer para que dejes de estar así. Para que dejes de temblar. No puedes pretender ser siempre la que lanza el dado, Juliet. Tienes que dejar jugar a los demás.

-¿Sabes cúal es mi miedo? Mi miedo está en ti. Toda mi vida he tenido claro lo que no quería, yo jamás he borrado a nadie de mi vida cómo si fuera cualquier cosa, ellas mismas desaparecian, se desvanecian y yo tenía muy claro que eso iba a pasar, que tarde o temprano todas las historias de amor terminan. Que hay que volver a empezar, una y otra vez.
Y ahora estás tú, con esa terrible sensación de eternidad cuando te miro. Me da miedo no ver el final. Me da miedo querer... estar así...siempre.

+¿Así cómo Juliet?





-Temblando.

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