Puedes disfrutar la vida de lejos.
Puedes mirar las cosas pero no probarlas.
Puedes acariciar a la madre con los ojos.

No puedes tocar estos fantasmas.

Quien bien te quiere, te quiere libre.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Hacia Ochdie.

Se habían perdido y daban vueltas en círculo buscando botellas de rón. Se encontraron nariz contra nariz bajo la X que marcaba dónde estaba el tesoro. Ella huía de los osos polares, el de los abrazos rotos.
La primera vez que se miraron supieron que querían conquistar el círculo polar. Ella no podía parar de sonreir. Su historial había sido caer en picado, él acababa de tocar fondo y estaban apunto de congelarse de frío.

Ella tenía ganas de grítarle al mundo que le sangraba el sentido, él quería que inventaran paraguas para la desilusión.

Una mirada bastó para que se deslizaran.
Tenian mucho frío.
Empezaba a anochecer...

+¿Sabes como bailan las mariposas en Japón?

Nadie contestó. Subieron a la furgoneta y... siguieron al sol.

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