Son bocanadas de humo clandestino y me saben tan distintas...
Una sabe a sal parecida a la lágrima que llevaba tu nombre,
otra es húmeda como los besos que nos dimos anteanoche,
otra bocanada pega fuerte y rompe
y rompe tan adentro como cuando supe que tu vida era otra.
Esta última bocanada como ese adiós que me has dado
sabe como si fuera el último cigarro del universo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario