Puedes disfrutar la vida de lejos.
Puedes mirar las cosas pero no probarlas.
Puedes acariciar a la madre con los ojos.

No puedes tocar estos fantasmas.

Quien bien te quiere, te quiere libre.

jueves, 29 de septiembre de 2011

23

¿Sabes? La echo de menos... No puedes imaginarte cuanto, mucho. ¿ Ves aquel muelle dónde se rompen las olas? Allí nos sentabamos a ver atardecer mientras el mar salpicaba nuestros pies. Ella me explicaba cuentos de sirenas y yo le narraba todas y cada una de las noches la historia de Willy, el vigilante que acabó loco y se lanzó faro abajo.
Entre risas volviamos a casa cuando la marea subía, risas que aún retumban en estas paredes blancas que reflejan tu cara de sorpresa.
¿No sabias que yo fuera capaz de amar así, verdad amigo?

+Pero...¿Ella te quería?
-¿Ella? No, ella nunca podría amar a una mujer.

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