Puedes disfrutar la vida de lejos.
Puedes mirar las cosas pero no probarlas.
Puedes acariciar a la madre con los ojos.
No puedes tocar estos fantasmas.
Quien bien te quiere, te quiere libre.
domingo, 5 de agosto de 2012
Del Dar y Recibir
"El amor es una facultad que produce amor."
Te doy de lo mío, lo más alto,
cómo hace la montaña herida por el verano
y que su flujo regala al mar.
Se puede disfrutar la vida de lejos,
-tomando algunas fotos,
acariciando a la madre-
pero resulta que esta vez estoy dentro
y ya no soy una existencia ciega,
sino una vida activa que brota en mi.
Y porque me detenga,
no piensen que voy a rendirme
y porque me aleje,
no piensen que voy a olvidarme.
He dicho que broto y que vuelo
y que trabajo y que me muero.
Pero porque me muero
estoy más cerca de la vida
cómo una flamante ave,
siempre vuelvo en busca del calor
y una mirada amiga que diga:
-Sigue adelante-
Aunque el resto piense que es mentira.
miércoles, 1 de agosto de 2012
Si juro, sé.
Me senté a recordar y una vez que sentado estaba, me sorprendió tu mirada. Una mirada
de todas las miradas tuyas en las que siempre eres tú. Recordé que conocí así tu persona habitada
y cómo nos dibujaba agosto líneas distintas en la espalda. La cerveza y la noche. Alguien encendió una radio con esa canción que a veces cantabas. Y los niños pateaban la pelota mientras yo me acordaba; de la sal de un plato que cocinamos tarde en la mañana.
de todas las miradas tuyas en las que siempre eres tú. Recordé que conocí así tu persona habitada
y cómo nos dibujaba agosto líneas distintas en la espalda. La cerveza y la noche. Alguien encendió una radio con esa canción que a veces cantabas. Y los niños pateaban la pelota mientras yo me acordaba; de la sal de un plato que cocinamos tarde en la mañana.
Mínima forma libre.
Me gusta de las palabras
cómo bailan en la voz,
cómo respiran y se paran,
cómo arrancan y continúan.
De las palabras surgen
miles de reflejos en mis ojos,
entran y arrancan
entran y, a veces,
se quedan.
Tus palabras
piensan en las mías.
A veces se tiran por tu boca
cómo si fuera un precipicio.
Y otras veces se asoman trémulas
cómo recién levantadas.
Lo que más me gusta de tus palabras
es cuando se disfrazan con silencio,
cómo se ausentan, muertas
y después vuelven
y se reconocen
cómo si nada hubiera ocurrido.
Por que así es mi palabra
una mínima forma libre.
Complicidad.
A una mirada incompleta,
un pensamiento la descubre.
A una mano que gime,
unas piernas la rodean.
A un pulso que corre
una sangre le domina.
A cualquier marcha errante
un camino se le aproxima.
A su lagrima yacente
tu dedo índice la acuna.
En un rincón vacío
se repiten en el tiempo estos versos
que vuelven y van sin permiso
felices, locos y... haciéndose viejos.
un pensamiento la descubre.
A una mano que gime,
unas piernas la rodean.
A un pulso que corre
una sangre le domina.
A cualquier marcha errante
un camino se le aproxima.
A su lagrima yacente
tu dedo índice la acuna.
En un rincón vacío
se repiten en el tiempo estos versos
que vuelven y van sin permiso
felices, locos y... haciéndose viejos.
martes, 31 de julio de 2012
DE VUELTA DE TODO
He venido a mirarte a los ojos,
para no decir mentiras.
¿Qué te parece si empezamos...
,respirando?
Muérdeme los bolsillos y
sabrás que nunca tuve nada,
sólo palabras:
amarradas a ningún lado.
Con mi voz, sabes
que me cansé de ser, pronto
y me dediqué a estar:
acabado, de vuelta de todo.
Oscura
Cómo la vida, yo también soy oscura
hecha de mi, es cualquiera de tus dudas
y cómo la acera caliente que pisas
ardiendo el pecho, me cuesta respirar.
Amarrada a seis ojos que no buscan respuesta,
las estrellas caen en el mar,
y nosotros nos bañamos con ellas
nadando de risa,
naufragando de risa,
abrazando torpes los cuerpos mojados
lamiendo nuestra fugaz eternidad.
De la peor tormenta,
yo detendría cualquier momento
incluso dentro de tu mismo odio.
Y en el mismo centro de tu odio,
una vez dentro,
crecer hacia a fuera e invadirte el aliento,
zarandearte de risa
sostenerte fuerte
y aún trémula,
columpiarme en el miedo.
Y volver a mirarte
ya fuera de ese columpio
y conocerte de vuelta.
Cómo la noche sin luna,
cómo el mar de noche,
cómo una calle dónde nadie circula
cómo el nido de tu pecho,
cómo una fruta que madura,
la piel con la que habitamos esta lucha
es, también, oscura.
hecha de mi, es cualquiera de tus dudas
y cómo la acera caliente que pisas
ardiendo el pecho, me cuesta respirar.
Amarrada a seis ojos que no buscan respuesta,
las estrellas caen en el mar,
y nosotros nos bañamos con ellas
nadando de risa,
naufragando de risa,
abrazando torpes los cuerpos mojados
lamiendo nuestra fugaz eternidad.
De la peor tormenta,
yo detendría cualquier momento
incluso dentro de tu mismo odio.
Y en el mismo centro de tu odio,
una vez dentro,
crecer hacia a fuera e invadirte el aliento,
zarandearte de risa
sostenerte fuerte
y aún trémula,
columpiarme en el miedo.
Y volver a mirarte
ya fuera de ese columpio
y conocerte de vuelta.
Cómo la noche sin luna,
cómo el mar de noche,
cómo una calle dónde nadie circula
cómo el nido de tu pecho,
cómo una fruta que madura,
la piel con la que habitamos esta lucha
es, también, oscura.
lunes, 9 de julio de 2012
Decir adiós.
Hemos dicho: No,
y al decir: no,
hemos gritado: Sí.
Un sí enorme que
se construye cada día.
Porque así sí
crece todo lo que madura.
No es cuestión de firmeza
ni de cultura alguna,
si la mente empieza por coger la pluma,
no es cuestión de ninguna droga
que tenga de la histeria la cura.
Rebuscamos en nuestra cuna
hartos de no entender la paterna figura
y salimos descalzos a cortar lazos
para beber muchas noches con la plena luna.
Y la calle que nos parió
y acogió nuestros vómitos
es también la gente y la madre
a la que dijimos adiós.
Adiós madre, adiós duda.
Emprender algún viaje,
promover cualquier vida,
ser peregrino del tiempo
sortear la muerte en cualquier tarima.
y al decir: no,
hemos gritado: Sí.
Un sí enorme que
se construye cada día.
Porque así sí
crece todo lo que madura.
No es cuestión de firmeza
ni de cultura alguna,
si la mente empieza por coger la pluma,
no es cuestión de ninguna droga
que tenga de la histeria la cura.
Rebuscamos en nuestra cuna
hartos de no entender la paterna figura
y salimos descalzos a cortar lazos
para beber muchas noches con la plena luna.
Y la calle que nos parió
y acogió nuestros vómitos
es también la gente y la madre
a la que dijimos adiós.
Adiós madre, adiós duda.
Emprender algún viaje,
promover cualquier vida,
ser peregrino del tiempo
sortear la muerte en cualquier tarima.
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