Puedes disfrutar la vida de lejos.
Puedes mirar las cosas pero no probarlas.
Puedes acariciar a la madre con los ojos.

No puedes tocar estos fantasmas.

Quien bien te quiere, te quiere libre.

miércoles, 1 de agosto de 2012

Si juro, sé.

Me senté a recordar y una vez que sentado estaba, me sorprendió tu mirada. Una mirada
de todas las miradas tuyas en las que siempre eres tú. Recordé que conocí así tu persona habitada
y cómo nos dibujaba agosto líneas distintas en la espalda. La cerveza y la noche. Alguien encendió una radio con esa canción que a veces cantabas. Y los niños pateaban la pelota mientras yo me acordaba; de la sal de un plato que cocinamos tarde en la mañana.



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