Querida y ausente te encuentras
tan alta te has elevado
que cuesta verte
si no es subido a una escalera
de tablas nuevas.
Querida y ausente,
dicen de ti los que aún duermen
que mientes,
que sólo enseñas recuerdos viejos
y si te descuidas, los dientes.
Una mañana te escuché llegar
y de murmullo entoné este saludo:
Qué tu enemigo; el destino
pague por el pasado
y por quedarse callado
cuando se deshizo el camino.
Qué tu enemiga; la opresión
pague por sus cárceles
y por matar nuestras pasiones
cuando tuvo menor ocasión.
Qué tu enemiga; la injusticia
pague luto por malicia
y por darle la razón,
no a la razón
si no a la más alta voz.
Qué tus amigxs se vean,
y te abracen fuerte,
querida y ausente
aún hoy entono esta canción,
ya se te en llegar los pies
y de arena y agua los arrastras
has venido
y has llegado
yo te doy la mano: Rebelión.
Y para aquellos que duden
y tiendan la mano
antes que el corazón
quiero preguntarles qué...
¿si no se vive del aire?
¿De qué se vive , pues?
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