Puedes disfrutar la vida de lejos.
Puedes mirar las cosas pero no probarlas.
Puedes acariciar a la madre con los ojos.

No puedes tocar estos fantasmas.

Quien bien te quiere, te quiere libre.

sábado, 8 de septiembre de 2012

El vício vacío de la eternidad.

Nadie discute, no
las expectativas nobles de vivir.
Pero no dejaré que te arrastren los cuervos
aunque ellos anuncien el porvenir.

Que silencio más desolador
hay entre vuestras espadas
y los vigías de vuestras miradas
alientan el color rencor.

Diluidas en la mañana, con viejos ascos,
son las nuevas ganas.

Y aunque te abrigas del frío
a la orilla de tu pupila
se vino el dolor a vivir.
Y de tu corazón
-no sale nada-
porque muerto de vergüenza
se quedó dentro de un reloj a dormir.

Nadie discute, no
las expectativas nobles de vivir.
Se ha quedado vagabunda tu vida
cómo una ola eterna
sin fuerzas para bramar.




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