Puedes disfrutar la vida de lejos.
Puedes mirar las cosas pero no probarlas.
Puedes acariciar a la madre con los ojos.

No puedes tocar estos fantasmas.

Quien bien te quiere, te quiere libre.

miércoles, 22 de febrero de 2012

El mundo de los hombres hombre.

Odio el mundo de los
hombres hombre.

Odio que se nieguen a si
mismos,
el respeto que merece
la sangre de mi sexo.

Odio el mundo de los
hombres pájaro;
que con batir sus alas
rompen mi voz.

Odio el mundo de los
hombres hombre
por verlo
desde un agujerito,
sin luz

y tener que aguantarme la risa.


Odio la carne dura y pesada
de los hombres hombre
y su educación
por madres conquistadas.

Detesto el mundo
de las voces altas
y los golpes.
Detesto el mundo
de los reojos recelosos,
de la propiedad.

Detesto el mundo
que me violenta,
por negar la feminidad
que lo concibe.

lunes, 20 de febrero de 2012

Esto no viene de ahora.

Nuestro odio no entra en combustión por un uniforme ni se alimenta de luces de sirenas, nuestra desconfianza en los cuerpos del Estado se basa en sus principios de opresión. Nuestro odio, va más allá de una imagen, sin olvidar quien es quien. Su fuerza motora es la muerte de la libertad, la nuestra : ser amxs de nuestras propias vidas. Nosotrxs no queremos niñeras, no queremos su "seguridad" basada en el terror, no queremos lazos de dependencia, no queremos esclavxs que nos esclavicen. Nuestros motivos están razonados por un desacuerdo de actitud ante la vida, no por un reglamento.

Ellos nos muerden por querer ser libres
y sueltan a sus perros para mordernos la voz
porque saben,
que nunca,
podrán llegar a esa certeza
que guardamos nosotrxs en el corazón.


domingo, 19 de febrero de 2012

Carta a la desesperada

Cruzar la vereda y caer.
Caer...
caer...
caer...
suspenderse en el vacío,
huir del mundo, desaparecer de la partida.

Rechazar la lógica y correr despavorido,
sin parar de correr, mirando atrás incesantemente.
Olvidarte de parpadear.

Sentir las cosquillas en la garganta, el pulso en los oídos.
Las manos se separan por espasmos de sí mismas,
se exilia de ti la paz.

Asfixia.

Sacude la sangre,
ciega la adrenalina,
sabor de metal en la lengua.

Bailan las pupilas
que mantienen al borde el corazón.
Aprieta el pecho mientras pierdo la vista...

Busco dónde caerme muerto
y entre el caos encuentro su mirada.


Quedar paralizado por el miedo,
y vencerlo;
con amor.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Reescribiendo: frontera.

Danzando en esa línea divisoria
que te has inventado.


Enredándome en la cuerda floja
que se ha reservado,
el derecho de separarnos.


martes, 24 de enero de 2012

Morada de espejos viejos.

No vengas a pedirme la luna,
que luego nos quedamos a oscuras
y no sé que hacer
con tanto sitio entre tu y yo.

No digas que no sabes de torturas
cuando nos hemos jugado la piel;
enredándonos las piernas,
compartiendo torpes las lenguas.

En la morada de tus espejos
ya no me reflejo, brillante.

Nerviosos escondemos nuestros escondites
y atentos nos evitamos la mirada.



Que no te extrañe

Si me ensucia la locura,
olvídate de mis modales.
Provocaré todo lo que duerma
bajo tus costuras de lunares.

Y si no retiro la piel
es porque quiero quemarme
no hay mejor cicatriz
que la que después de cien años
arde.

Que si a mi boca
le regalabas esencia
de escondite cobarde
no te extrañe,
que me robe los versos
un golpe de aire.

Que si a mis ojos los retabas
a encontrarte bailando
en las pupilas de otro,
no te extrañe
que pierda sentido el sentido,
no te extrañe.

martes, 17 de enero de 2012

Dónde germina la duda.

Devora los muros construidos,
con la sangre y el pan de nuestros hermanos
o sólo seremos muertos en cadena
condenados a ver el tiempo pasar.

Todos los ídolos perecerán algún día
sin excepción alguna.
Sólo las ideas y el mal que engendran
los hombres,
les sobreviven.