Puedes disfrutar la vida de lejos.
Puedes mirar las cosas pero no probarlas.
Puedes acariciar a la madre con los ojos.
No puedes tocar estos fantasmas.
Quien bien te quiere, te quiere libre.
domingo, 28 de octubre de 2012
Sabiduría salvaje
Tengo, un cielo atrapado,
entre el vientre y mi boca.
Me deja sin aliento
cuando se pone a llover
y ha estado jugando a reírse
de mis únicas verdades
cuando aún no eran tales
cómo la palabra de un juez.
A este cielo que yo tengo,
que es un segundo corazón,
le han salido dientes
y se dedica a mordisquear
toda mi contradicción.
Este cielo es una enfermedad
de los instintos.
Yo sé, que mientras llueva dentro
germinará en mi dolor,
lo único que yo necesito:
pan, arte y amor.
Pero cabeza, cuerpo, cielo
aliento, llanto, calma, dolor,
vigila dónde subes mis demonios
y que partes de mi alma cazas
-no, no renuncio a los fantasmas!.
-no, no renuncio a la sabia abundancia!
Tengo una vida de ganas enfermas,
acostumbradas a perecer para resurgir,
pero siento que es tan pequeño lo mejor de mi...
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