Desde que te marchaste, empezó el otoño.
Te imagino en cualquier lugar, en una lágrima tal vez, dentro del brillo de un cometa.
¿Sabías que el cielo de Octubre podía tener este grís?
Hoy las calles no me dicen nada, están vacías, estan cerradas a la vida.
Espero que estés en un lugar más tranquilo que esta mente que solo hace que darte vueltas.
Siento mantenerte presa.
Siento mantenerte presa, en mi.
No hay comentarios:
Publicar un comentario