A mi me gusta la gente conflictiva. La gente que tiene conflictos, que se detiene y afrenta, que si deja pasar es porque lo decide , no lo deja estar porque es así "cómo sucede".
Me gusta la gente que apuesta, que se posiciona, la gente que decide no la que delega, no me gustan las entregas, no me gusta la gente que renuncia.
Me gusta la gente conflictiva porque de cualquier manera busca la herramienta y los recursos a su alcance, esa gente inventa sus posibilidades, explora su vida cómo una potencia de misterioso alcance.
Esas personas son las que se detienen para ver una estrella y suelen reconocerse en las alegrías de los amigxs. Esas personas que viven para la calle y no reconocen ninguna institución.
Me gustan las personas conflictivas porque son honestas, porque rompen con el bien pero sobretodo rompen con el mal, porque antes que la moral está lo personal y la persona.
Estas personas son aquellas que con sus resoluciones están engendrando un mundo nuevo.
Me gustan las personas activas, me gustan en definitiva, aquellos y aquellas que toman partido en su propia vida.
Por una vez, y en contra del poeta: no me gusta cuando callas.
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