No tiene fecha la emancipación
de esta mente maltrecha.
No hay mecha que prenda mejor,
que el angustia o el amor
Y no encontrar la fuga
de este círculo, discípulo,
eso es lo peor.
Salpico un verso exquisito
buscando el éxito en el léxico,
y si replico desordenadamente,
disculpen,
la distancia que logré
entre yo y el orden.
Afortunadamente sé qué
no tengo remedio político
-imposible-, si eres crítico,
con esta condena
tengo la faena,
de aguantar todas las penas
en un ritmo lírico.
No sé si me explico,
la paciencia
es siempre buena ocasión,
para pedir perdón
por la propia ambición.
Y no volverse loco
sin negar tu condición
llegar a lograr el "cómo",
escribir esta canción.
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